Las diferentes comunidades de microorganismos que habitan en el intestino son elementos claves en la regulación de la enfermedad y la salud, varias funciones vitales son desempeñadas por la variación de este microbioma. Esto incluye la transformación de partes no digeribles de los alimentos como las fibras y otras sustancias que la flora descompone y que si pueden ser absorbidas por nuestro organismos, vitaminas, neurotransmisores y otros metabolitos. También la eliminación de sustancias tóxicas y microorganismos que producen enfermedades están regulados por el microbioma.
Por ejemplo, los ácidos grasos de cadena corta producidos por la microbiota son importantes para las células intestinales y desempeñan un rol fundamental en la regulación del sistema inmunológico.
En las primeras etapas de la vida, el microbioma influye en la función inmunológica siendo una de las armas principales en la defensa contra las infecciones. En las últimas décadas, el campo de la investigación del microbioma ha evolucionado más allá del estudio de la diversidad de estos microorganismos, que constituyen un sistema funcional auxiliar y dinámico que se desarrolla en paralelo con el envejecimiento. Cada vez es más evidente que una amplia gama de condiciones que incluyen enfermedades inflamatorias crónicas están estrechamente relacionados con la composición y el equilibrio del microbioma intestinal, por ejemplo psoriasis, artritis, esclerosis múltiple, enfermedades metabólicas, la más conocida diabetes, trastornos neurológicos, como el déficit cognitivo Alzheimer o Parkinson y cáncer. Estas alteraciones pueden ocurrir de manera aislada en diferentes áreas de la mucosa intestinal y pueden causar por ejemplo hígado graso o en áreas extensas pueden desencadenar cambios metabólicos e inmunológicos en el huésped.
Hasta los 3 años de edad el microbioma intestinal sufre muchas variaciones ya que hereda parte del microbioma materno, luego con el desarrollo se parece más al microbioma adulto que tendrá una flora básica y su variedad va a depender de muchos factores, principalmente dietéticos que es el más importante y la medicación que reciba.
El estrés también juega un papel importante ya que el cerebro puede influir en el microbioma enviando hormonas del estrés al intestino a través del nervio vago. Los hábitos saludables, la genética, la edad, la ubicación geográfica y la etnia son elementos a tener en cuenta, a modo de ejemplo los africanos, asiáticos y europeos tienen diferente microbioma heredado.
Los desequilibrios del microbioma intestinal pueden ser cualitativos o cuantitativos y afectan tanto su distribución como su actividad modificando la salud intestinal y por lo tanto la del individuo.
Las principales enfermedades relacionadas con el microbioma intestinal incluye las siguientes:
- Digestivas inflamatorias, síndrome del intestino irritable, diarrea, estreñimiento, flatulencia
- Enfermedades metabólicas como la obesidad y diabetes tipo II
- Cardiovasculares, arteriosclerosis, hipertensión
- Neurodegenerativas, Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple
- Neurológicas, depresión ansiedad,
- Inmunológicas, psoriasis, artritis.
El mecanismo de esta relación se debe a que los microorganismos pueden producir diferentes tipos de sustancias biológicamente activas que desempeñan un papel muy importante en el estado de la enfermedad.
Se está estudiando la causalidad entre el intestino y cada una de las enfermedades ya que las alteraciones del microbioma pueden ser causa o consecuencia de la enfermedad.