El primer grupo es la primera línea de defensa frente a los radicales libres, entre ellos se destaca la catalasa, superoxido de dismutasa y glutatión peroxidasa. El grupo no enzimático como segunda línea de defensa está constituido por secuestradores de radicales libres que no han podido ser neutralizados por las enzimas, entre ellos podemos citar ácido úrico, taurina, Coq10 y vitaminas A, E y C.
Una vez superados los mecanismos antioxidantes del organismo es imposible inactivar los radicales libres presentándose un cuadro llamado estrés oxidativo, que se caracteriza por un desequilibrio entre la producción de radicales libres y la capacidad antioxidante de las células. El estrés oxidativo generado puede iniciar y acelerar enfermedades desde procesos reumáticos, enfermedades gastroentéricas, renales, neurológicas, endocrinas, cardiopatías, cáncer y diabetes.