CLASIFICACIÓN
El dolor lumbar es un síntoma, no una enfermedad y puede deberse a múltiples causas, entre las cuales las más frecuentes son:
– Dolor lumbar de causa desconocida. Representa el 85% de los casos y no es posible establecer la causa ya que puede ser articular, neuropática, muscular, etc.
– Dolor lumbar como signo de alerta. En un mínimo porcentaje hay que prestar atención al cuadro clínico ya que puede tratarse de una infección, cáncer, aneurisma, en los cuales es importante detectar y tratar adecuadamente. Los datos clínicos y paraclínicos, sumados a las pruebas de imagen son imprescindibles para un buen y rápido diagnóstico
– Dolor lumbar más común. Normalmente se presenta en episodios de duración variable pero requiere un tratamiento específico. Entre las enfermedades más comunes se encuentran espondiloartritis, fractura de vértebras, enfermedades del disco lumbar, lumbociática, estenosis de canal
TRATAMIENTOS
Los tratamientos tendrán que ser específicos para las causas antes descritas. Se recomienda fisioterapia, control de la inflamación y del dolor.
La fractura vertebral por osteoporosis se presenta en la mayoría de la veces de forma espontánea, en otras el paciente suele referir un traumatismo muchas veces de escasa entidad o una caída. Estas fracturas se localizan la mayoría de las veces en las vértebras de la columna dorsal o lumbar. En un 40% / 50% de los casos, no produce dolor, muchas veces es confundida con una contractura muscular, es importante en todos los casos realizar diagnóstico por imágenes para diagnosticar la fractura y comenzar con el tratamiento analgesico y antiinflamatorio. En estas primeras fases, es importante el respeto que se irá incrementando según la tolerancia al dolor, en general se recomienda la posición boca arriba o de lado con las rodillas semiflexionadas, tratando de usar una almohada entre ellas y evitar movimientos de flexión. A medida que el dolor disminuya debemos evitar el sedentarismo excesivo, realizando ejercicios de relajación muscular y fortalecimiento de la musculatura.
Es importante destacar que los pacientes con fracturas vertebrales por osteoporosis presentan situaciones de ansiedad y depresión debido al temor de una nueva caída lo que trae aparejado una disminución de la vida social con la consecuente pérdida de calidad de vida.
Para una efectiva recuperación es importante la fisioterapia, para aumentar fuerza muscular y equilibrio. Ejercicio simple como una caminata de no más de 30 minutos van a brindar mayor seguridad.
Es importante evitar movimientos forzados de flexión o rotación del tronco, levantar peso por encima de la altura de la cabeza ya que puede ocasionar micro fracturas en vértebras cervicales que sería un cuadro más grave.
También es importante para reducir el riesgo de caídas, evitar caminar sobre superficies húmedas, alfombras, tener especial cuidado en escaleras, corregir los problemas visuales y controlar los fármacos con poder sedante.
El disco intervertebral está compuesto por un núcleo pulposo gelatinoso de consistencia blanda, rodeado de un anillo fibroso, ubicado entre dos vértebras, tiene buena hidratación que favorece la amortiguación de la columna. Con el pasar de los años hay una degeneración del disco, a lo que se le suma microtraumatismos, inflamación, etc.
Los discos, las articulaciones, los ligamentos, los nervios y los músculos, suelen sufrir cambios anatómicos a lo largo de la vida, pudiendo ser cualquiera de estos elementos el origen del dolor lumbar.
A partir de los 40 años aproximadamente, hay una degeneración discal en la población mundial lo que no indica necesariamente que la persona tenga dolor.
Además es aconsejable evitar el sobrepeso, practicar deporte de bajo impacto, natación, yoga, pilates, etc.
La lumbociática es un fuerte dolor lumbar localizado en la región baja de la espalda, desde la zona glútea hasta la primera vértebra lumbar. Es un dolor neuropático causado por la irritación del nervio ciático que se irradia hacia la pierna acompañado de calambres, debilidad y cambios en la sensibilidad. En algunos casos puede no presentar todos los síntomas característicos de la ciática y solo manifestarse como un dolor localizado.
Otra causa frecuente de lumbociática es el estrechamiento del canal espinal por donde transitan las raíces nerviosas que puede provocar dolor en las extremidades inferiores y desencadenarse al caminar o permanecer de pie. En el caso de una comparación nerviosa importante aparece una dificultad para caminar con hormigueos y calambres que obligan a detenerse.