ENFERMEDAD CELÍACA
La enfermedad celíaca es un trastorno digestivo que afecta entre el 1% y 2 % de la población y esto va a depender de la genética de cada individuo. Los últimos estudios realizados han revelado que el microbioma duodenal puede tanto proteger como provocar enfermedad celíaca, dependiendo de la composición microbiana, su equilibrio y además de los factores genéticos. Un marcador de la enfermedad celíaca es la producción de citoquinas por los linfocitos T intestinales en individuos con ciertas características genéticas.
Se ha estudiado que la disbiosis intestinal es otro factor de riesgo para la enfermedad celíaca y se han aislado bacterias candidatas como factores causantes. Muchas de estas bacterias se han podido aislar en lo que fue llamado “epidemia sueca de la enfermedad celíaca”, aquí la disbiosis y las bacterias asociadas producen por influencia directa, respuestas inmunitarias de la mucosa que se incrementan con la presencia de gluten.
HÍGADO GRASO EN ALCOHÓLICOS
El hígado graso no alcohólico se ha asociado con la sobrepoblación bacteriana y el incremento de la permeabilidad intestinal y alteraciones provocadas por el metabolismo del microbioma.
Los productos del metabolismo microbiano potencialmente hepatotóxicos son fenoles, amoníaco, etanol y otros. Se ha visto un aumento en la producción de etanol por la microbioma en pacientes obesos y se piensa que el principal producto implicado es una endotoxina de la pared bacteriana liberada por la muerte de la bacteria en el intestino.
Del metabolismo alterado del microbioma intestinal se producen aumentos de factores inflamatorios, de necrosis que promueven la resistencia a la insulina, esteatosis hepática y la inflamación con la consiguiente fibrosis hepática.
Estos factores tóxicos producidos por un tipo de microbioma, se han aislado y trasplantado a intestinos sanos comprobandose que con el tiempo desarrollan resistencia a la insulina, aumento de grasa corporal e inflamación crónica.
En conclusión, el estudio del genoma bacteriano, puede ayudarnos a resolver muchas enfermedades como ser autoinmunes, alérgicas y metabólicas. Hay muchos estudios que comprueban que la manipulación del microbioma en etapas tempranas de la enfermedad hacen que las mismas puedan ser tratadas adecuadamente.
DEPRESIÓN
La depresión es uno de los trastornos mentales más comunes, va en aumento y es de diagnóstico complejo.
Varios grupos de investigadores detectaron alteraciones en el microbioma de pacientes con depresión y cómo podrían evolucionar favorablemente con manipulación del microbioma.
Las bacterias involucradas en las alteraciones del comportamiento producen metabolitos como el glutamato, el butirato, serotonina, GABA, que son sustancias con poderosas acciones a nivel del sistema nervioso central. Estas sustancias pueden actuar directamente o a través del nervio vago que conecta el intestino y el cerebro. Profundizar en los estudios del microbioma en las primeras etapas de la vida, puede proporcionar nuevos tratamientos para enfermedades complejas como el trastorno del déficit atencional y el autismo.